A la hora de evaluar programas RIP para gran formato, la compatibilidad con la impresora es solo el punto de partida. El RIP adecuado puede influir en todo, desde la precisión del color y el uso de materiales hasta la velocidad de producción, la automatización y la eficiencia general del taller.
Por eso, dos RIP que sean compatibles con la misma impresora pueden ofrecer experiencias de impresión muy diferentes.
Tanto si vas a adquirir tu primer RIP, como si vas a sustituir una solución existente o a optimizar un flujo de trabajo ya establecido, estas 10 consideraciones pueden ayudarte a tomar una decisión más fundamentada.
1. Compatibilidad con impresoras y dispositivos
La compatibilidad con la impresora es un aspecto obvio por el que empezar a la hora de evaluar un software RIP. Pero “¿Es compatible con mi impresora?” es solo la primera pregunta.
Un RIP de producción debe hacer algo más que simplemente reconocer tu dispositivo. Debe ofrecerte un control significativo sobre cómo se procesan y envían los trabajos a dicho dispositivo, incluyendo modos de impresión, configuraciones de soporte de impresión, perfiles de color, resolución y otras opciones específicas del dispositivo. También merece la pena pensar en su flujo de trabajo futuro.
¿Tienes pensado añadir otra impresora en el futuro? ¿Utilizas diferentes tipos de soportes en el mismo dispositivo? ¿Dispones de varios modos de impresión o configuraciones de tinta? ¿Necesitas enviar trabajos tanto a impresoras como a cortadoras?
Cuantos más equipos tengas, más importante resulta la gestión centralizada de la salida.
Por ejemplo, el Flexi Production Manager permite gestionar la configuración de impresoras y cortadoras, procesar trabajos desde el Flexi o desde otras aplicaciones de diseño y gestionar la impresión en distintos dispositivos.
Conclusión: no evalúes un RIP únicamente por la lista de impresoras que admite. Evalúa cómo gestiona los equipos y los flujos de trabajo que realmente utilizas.

2. Control de la gestión del color
La gestión del color es una de las principales diferencias entre el simple hecho de enviar un archivo a una impresora y llevar a cabo un flujo de trabajo de producción profesional. Un buen RIP debe ofrecer herramientas para gestionar la relación entre el diseño final, la tinta, el soporte y la impresora. Esto puede incluir perfiles ICC, corrección de color, límites de tinta, linealización y gestión de colores especiales.
Pero hay una distinción importante en este sentido: Una buena gestión del color no se limita únicamente a disponer de una biblioteca de perfiles. Se trata de tener el control cuando el perfil no reproduce exactamente el color que necesitas.
Piensa, por ejemplo, en un color de marca que deba reproducirse de forma coherente a lo largo de una campaña de larga duración. O en un cliente que vuelve seis meses después y espera que una reimpresión coincida con el original.
Un RIP profesional debe ofrecer formas de ajustar estos resultados con precisión, en lugar de obligarte a aceptar lo que sea que produzcan los ajustes predeterminados. El Flexi, por ejemplo, incluye una asignación personalizada de colores especiales que permite ajustar un color especial concreto sin alterar el resultado de los demás colores. Estas asignaciones se pueden guardar para producciones repetidas.
Las últimas actualizaciones de Flexi también han introducido mejoras relacionadas con los perfiles ICC de las impresoras, entre las que se incluyen la validación de perfiles ICC para impresoras compatibles y mejoras en los perfiles descargados directamente de los fabricantes de los equipos.
Conclusión: al comparar RIP, no te limites a preguntar cuántos perfiles incluyen. Pregunta qué ocurre cuando necesitas ajustar, validar o perfeccionar esos perfiles.

3. Ahorro en material de impresión y montaje
Cada pulgada de soporte no utilizada cuesta dinero. Por eso, el encaje merece más atención de la que a veces se le presta cuando se comparan programas RIP.
El encajado reorganiza varios trabajos en el soporte disponible para minimizar el desperdicio de espacio. Un buen flujo de trabajo de encajado puede optimizar automáticamente la disposición, al tiempo que permite al operador tomar el control cuando un trabajo concreto así lo requiera.
Para una imprenta con mucho volumen de trabajo, esto puede suponer una ventaja significativa en la producción. Una pequeña reducción del desperdicio de material en cada trabajo puede acumularse a lo largo de cientos o miles de trabajos. Y el anidamiento no se limita a colocar los trabajos terminados uno al lado del otro. Piensa en cómo gestiona el RIP las copias, los trabajos girados, los archivos de varias páginas y los trabajos en bloques.
El trabajo por bloques resulta especialmente importante cuando una aplicación supera el área imprimible de un dispositivo. Los detalles sobre cómo se superponen los bloques pueden influir en el tiempo y el esfuerzo necesarios para montar la pieza final.
El gestor de producción de Flexi incluye controles más detallados sobre el solapamiento de bloques, incluida la posibilidad de aplicar el solapamiento a un lado o a ambos lados de un bloque.
Conclusión: no te limites a preguntar si un RIP es capaz de realizar la agrupación. Analiza el nivel de control que ofrece sobre la agrupación, la división en bloques y el uso del material de impresión.

4. Velocidad de producción e impresión durante el RIP
La velocidad del RIP es importante, pero no es el único indicador de la velocidad de producción.
Imagina que envías un trabajo grande y complejo a una impresora. Si la impresora tiene que esperar a que el archivo termine de procesarse antes de poder empezar a imprimir, puede quedarse inactiva mientras el RIP trabaja. Ahí es donde el Imprimir mientras se está en RIP puede marcar la diferencia.
La función “Print While RIP” de Flexi permite que la impresión comience antes de que todo el trabajo haya finalizado el proceso RIP. Esto puede resultar especialmente útil para trabajos de gran volumen, anidados y en bloques.
Esto cambia la forma en que se debe evaluar la velocidad de producción a la hora de comparar programas de RIP.
En lugar de limitarse a preguntar:
“¿A qué velocidad va el RIP?”
Pregunta también:
“¿Cómo consigue esto que mi impresora siga funcionando mientras realiza el RIP?”
Esta diferencia puede ser mucho más relevante en un entorno de producción real que en una prueba de rendimiento que solo mide el tiempo de procesamiento.
Conclusión: evalúa todo el proceso, desde el envío del archivo hasta el resultado impreso, y no solo la velocidad del propio RIP.
5. Visualización del resultado y control de calidad
Un RIP de producción desempeña una función importante incluso antes de que la impresora empiece a funcionar: te ayuda a detectar errores.
Esto cobra especial importancia cuando se trabaja con canales especiales, como la tinta blanca, el barniz u otros colores además de los básicos del CMYK.
Una vista previa convencional del diseño final no indica necesariamente lo que producirá realmente cada canal de salida.
La función de vista previa de los canales de salida del Flexi permite a los operadores visualizar cada uno de los canales de salida antes de enviar el trabajo a la impresora. Esto puede ayudar a identificar problemas con las separaciones, los canales especiales o la salida de colores antes de enviar el trabajo a soportes y tintas costosos.
Esto puede ayudar a responder preguntas como:
- ¿Está la capa blanca donde esperaba que estuviera?
- ¿Existe realmente un canal de anuncios?
- ¿Se está aplicando correctamente la capa de barniz?
- ¿Hay alguna zona inesperada a la que se le esté aplicando una pintura especial?
- ¿En qué medida influye un canal concreto en el color final?
Cuanto antes detectes un problema en la salida, más barato te resultará solucionarlo.
Conclusión: un buen RIP debe ayudarte a examinar la salida, no solo a generarla.

6. Automatización de flujos de trabajo
El tiempo de producción no solo se pierde mientras la impresora está en funcionamiento. Los operarios también pueden dedicar una cantidad sorprendente de tiempo a repetir los mismos pasos de configuración: elegir el soporte, seleccionar los ajustes de color, ajustar el número de copias, aplicar modos de impresión y configurar otras propiedades del trabajo.
Ahí es donde las plantillas, las colas y las carpetas activas cobran todo su valor. En lugar de configurar cada trabajo desde cero, una imprenta puede establecer flujos de trabajo basados en los tipos de trabajos que realiza habitualmente.
Por ejemplo, puedes tener configuraciones de producción diferentes para vinilo adhesivo, material para pancartas y soportes especiales. Una cola configurada correctamente puede ayudar a garantizar que las configuraciones adecuadas ya estén definidas cuando llegue un trabajo.
Las carpetas activas permiten llevar la automatización un paso más allá. Los trabajos guardados en una carpeta específica pueden incorporarse automáticamente a una cola de producción, donde el flujo de trabajo puede configurarse para retener, procesar, imprimir o programar dichos trabajos.
Puede que estas funciones no parezcan tan emocionantes como un nuevo controlador de impresora, pero pueden tener un efecto real en el tiempo que tarda el operario en completar las tareas rutinarias.
Conclusión: busca un RIP capaz de convertir las tareas repetitivas en flujos de trabajo repetibles.
7. Flujos de trabajo con tintas especiales
La impresión en gran formato no se limita a la impresión en cuatricromía CMYK. Dependiendo de tu equipo y de tus aplicaciones, puedes trabajar con tinta blanca, barniz u otros canales especiales. Esto significa que tu RIP debe ser capaz de gestionar algo más que un flujo de trabajo CMYK básico.
Esto es especialmente importante en aquellas aplicaciones en las que los canales especiales forman parte del producto final, en lugar de ser una excepción ocasional. Un RIP adecuado debe ofrecerte control sobre cómo se generan, procesan y visualizan dichos canales. También debe dejar claro cómo se tratarán los trabajos en capas antes de que lleguen a la impresora.
El Flexi admite la impresión por capas, lo que permite combinar archivos o capas independientes en un único trabajo para aplicaciones como el blanco y el barniz.
Flexi viene ampliando continuamente los flujos de trabajo especializados. Por ejemplo, Production Manager genera automáticamente capas de blanco alrededor de las marcas de registro y los códigos de barras para los flujos de trabajo compatibles con Graphtec.
Si estás comparando programas RIP para una impresora especializada, pregunta específicamente:
- ¿Cómo se comporta con la tinta blanca?
- ¿Es posible trabajar con varios canales de colores especiales?
- ¿Puedo ver estos canales antes de imprimirlos?
- ¿Cómo se crean y gestionan los trabajos por capas?
- ¿Es el flujo de trabajo compatible con la configuración específica de la impresora y la tinta que utilizo?
Conclusión: Si tu impresora dispone de canales especializados, evalúa el RIP en función de esos flujos de trabajo, en lugar de basarte únicamente en sus funciones básicas de CMYK.

8. Repetibilidad y consistencia
Conseguir que un trabajo salga perfecto una vez es una cosa. Conseguir que vuelva a salir perfecto la semana siguiente, el mes siguiente o cuando un cliente encargue otras 500 unidades es mucho más importante. Ahí es donde cobran valor los ajustes predefinidos guardados, las configuraciones de color, las propiedades del trabajo y los flujos de trabajo de producción.
Un buen RIP debe permitir establecer un flujo de trabajo una sola vez y reutilizarlo, en lugar de depender de que un operador recuerde todas las configuraciones.
Esto cobra aún más importancia cuando varias personas manejan el mismo equipo. Un flujo de trabajo repetible reduce la dependencia del conocimiento individual del operario y ayuda a garantizar resultados uniformes entre los equipos.
El Production Manager de Flexi incluye herramientas para guardar configuraciones específicas de la impresora y gestionar las propiedades predeterminadas de los trabajos, mientras que se pueden configurar varias colas para diferentes materiales o requisitos de producción. Además, Flexi sigue incorporando funciones orientadas a la producción, como el contador de repeticiones de trabajos en el Production Manager.
La idea general es que un RIP debe ayudar a tu empresa a convertir los trabajos puntuales que han tenido éxito en procesos predecibles.
La lección: el mejor RIP no es necesariamente aquel que ofrece más control a un operador experimentado. Es aquel que puede ayudar a tu empresa a obtener resultados consistentes, independientemente de quién realice el trabajo.
9. Gestión de la producción
Cuando un trabajo llega al RIP, la gestión de la producción cobra tanta importancia como el procesamiento de archivos.
¿Puedes ver lo que está pendiente de impresión? ¿Puedes visualizar los trabajos? ¿Puedes organizarlos? ¿Puedes modificar un trabajo sin tener que volver a enviarlo a la aplicación de diseño? ¿Puedes gestionar varios trabajos y dispositivos desde un único lugar?
Estas herramientas de gestión del flujo de trabajo rara vez se destacan en las campañas de marketing, pero suelen ser las que más influyen en la productividad diaria.
Esta es una de las razones por las que el término “software RIP” puede resultar un poco engañoso hoy en día. Las aplicaciones RIP modernas abarcan cada vez más el flujo de trabajo en torno al propio RIP, incluyendo colas de trabajos, gestión de dispositivos, agrupación, gestión del color y configuraciones de producción.
El Production Manager se ha diseñado para funcionar como el módulo de gestión de salida del Flexi y También puede aceptar archivos de otras aplicaciones de diseño.
Esto significa que una imprenta no tiene por qué cambiar necesariamente todo su flujo de trabajo de diseño para aprovechar las ventajas de un entorno de producción específico. Si sus diseñadores ya trabajan principalmente con aplicaciones como Adobe Illustrator o CorelDRAW, este es un aspecto importante a tener en cuenta.
Conclusión: considera el RIP como parte de tu área de producción, y no solo como un programa instalado en el ordenador de un diseñador.
10. Escalabilidad y crecimiento futuro
Por último, elige un RIP en función del flujo de trabajo que preveas tener, y no solo del flujo de trabajo actual.
Quizá ahora mismo estés utilizando una impresora, pero tengas pensado añadir otra. Quizá actualmente imprimas sobre todo pancartas, pero te estés orientando hacia aplicaciones especializadas. Quizá tu empresa esté creciendo hasta el punto de que la automatización y la repetibilidad estén cobrando mayor importancia.
El RIP adecuado debe ofrecerte espacio para crecer.
Esto no significa necesariamente elegir el software que tenga la lista más extensa de funciones. Significa elegir un software capaz de dar soporte a los tipos de trabajos, dispositivos y procesos de producción con los que pretendes trabajar.
Entonces, ¿qué es lo que caracteriza a un buen RIP?
El mejor RIP no es simplemente aquel que admite más impresoras o que cuenta con una lista de funciones más extensa. Es aquel que ayuda a tu taller a producir de forma constante, eficiente y rentable.
A la hora de evaluar un RIP, céntrate en cinco aspectos clave:
- Compatibilidad y escalabilidad de los dispositivos
- Precisión y control del color
- Eficiencia en medios y producción
- Automatización y repetibilidad del flujo de trabajo
- Compatibilidad avanzada con aplicaciones
El software que ofrezca un buen rendimiento en las cinco áreas aportará mucho más valor que aquel que destaque solo en una categoría.

¿Dónde encaja el Flexi?
Al fin y al cabo, las necesidades de cada imprenta son diferentes. Lo más importante no es qué RIP cuenta con la lista más amplia de funciones, sino qué RIP ayuda a tu empresa a producir con mayor consistencia, reducir el desperdicio, ahorrar tiempo al operario y apoyar el crecimiento futuro.
Este es el criterio que conviene aplicar a la hora de evaluar cualquier software RIP.
Pero lo importante no es simplemente que el Flexi cuente con una larga lista de funciones. El valor de un RIP de producción radica en cómo funcionan esas funciones en conjunto.
La gestión del color afecta a la consistencia. La agrupación de maquetaciones afecta al uso de los soportes. La función “Print While RIP” afecta a la utilización del equipo. Los ajustes predefinidos y las colas afectan al tiempo de trabajo del operador. Las vistas previas de salida pueden ayudar a detectar errores. Las herramientas para tintas especiales permiten aplicaciones avanzadas. Y la gestión de la producción aúna todas estas piezas en un flujo de trabajo.
Este es el criterio que conviene aplicar a la hora de evaluar cualquier software RIP.
No elijas un RIP solo porque sea capaz de imprimir tus archivos. Elige uno que te ayude a gestionar y mejorar tu producción.



